El Fondo Editorial del Consejo Municipal de Tarija ha publicado el libro “Rutas y Circuitos Turísticos del Valle de Tarija” (2025), escrito por el destacado ingeniero geólogo, investigador e historiador tarijeño José Paz Garzón. La mencionada obra se constituye en un valioso aporte para el desarrollo del turismo sostenible y muestra el profundo conocimiento que tiene el autor sobre los recursos naturales que posee el valle de Tarija.
El libro describe en sus páginas los atractivos turísticos y los diversos paisajes naturales de la región, destacando la belleza, las características físico-biológicas y el gran potencial que tiene el valle de Tarija para desarrollar el turismo de naturaleza o ecoturismo. La obra del Ing. Paz Garzón viene a ser una herramienta útil para toda persona que se interese por conocer Tarija y para proteger el rico entorno natural de la región.
El libro está escrito en una prosa fácil de leerla y cuenta con más de 90 fotografías y mapas que embellecen la obra literaria. En la primera parte de la obra se describen literalmente los atractivos naturales que tiene Tarija: montañas, cerros, cañones, ríos, cascadas, chorros, sistemas geológicos y paleontológicos, atractivos biológicos, fitogeográficos, zoogeográficos, reservas naturales, reservas nacionales y parques estatales.
En la segunda parte del libro el autor propone un recorrido por diversos paisajes y describe los diferentes atractivos turísticos que Tarija puede ofrecer al visitante nacional o extranjero. De una manera muy didáctica se clasifican cinco rutas turísticas y cinco circuitos turísticos. La descripción literal de cada una de ellas es respaldada con fotografías y mapas de los lugares más emblemáticos del valle de Tarija.
Sin duda, el libro del Ing. Paz Garzón, viene a llenar una sentida necesidad, especialmente ahora que el turismo se ha puesto de moda en Tarija y que existen nuevas autoridades departamentales. El Plan de Gobierno de la gobernadora María René Soruco tiene como uno de los primeros objetivos desarrollar la industria “sin chimeneas”.
Por otra parte, la Gobernación de Tarija, anunció la creación de una Secretaria de Turismo. La nueva autoridad apuesta con todos sus recursos materiales y económicos a la actividad turística. Sin embargo, sabemos que para que el turismo despegue definitivamente se requiere de ciertos elementos indispensables: buenas carreteras, infraestructura hotelera, servicios de calidad y seguridad.
Pese a estas limitantes, Tarija cuenta con otras “maravillas” que todavía no han sido promocionadas turísticamente. La zona altiplánica, el valle central, Entre Ríos, Tariquía y el Chaco tarijeño guardan en sus entrañas una riqueza paleontológica. arqueológica y antropológica que aún no han sido exploradas ni explotadas racional y convenientemente como para desarrollar un turismo sostenible con propósito cultural y científico.
El valle de Rujero, es una de esas “maravillas” ocultas que tiene Tarija. En esa región se encuentra el cementerio de fósiles al aire libre más grande Bolivia. Rujero ha sido declarado Patrimonio Arqueológico del departamento de Tarija. El “Hombre de San Luis”, es otra de las “maravillas” que Tarija tiene para mostrar al mundo científico y no científico. Es un esqueleto humano cuya datación con carbono 14 es de 7.640 años de antigüedad.
El Antigal de Alisos, llamado originalmente Tullcu-Marca o ciudad laberíntica, es uno de los sitios arqueológicos que aún no ha sido desenterrado completamente. Son ruinas de un cementerio ancestral de grandes dimensiones. El yacimiento arqueológico de Orozas es otra de las “maravillas” que tiene Tarija. Se ha descubierto en el lugar arte rupestre; es decir, grabados y pinturas que son todo un misterio para la ciencia.
El monolito de El Saire, una escultura megalítica única en su género, los caminos preincaicos de la Patanka, el Camino Real del Inca de Iscayachi, las lagunas de Tajzara, los restos arqueológicos de la región de Yunchará, las pisadas de dinosaurios en Entre Ríos, la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama y la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquia, son también otras “maravillas” que Tarija tiene para mostrar al mundo.
Con todo este “capital” turístico que posee Tarija y si añadimos la Ruta del Vino, la Fiesta Grande de San Roque y el carnaval chapaco, se puede entrar a competir en la industria del turismo. Para ello se requieren algunas bases estructurales que hagan sostenible el sistema: mejores carreteras, servicios de calidad al turista en hotelería, gastronomía y seguridad, inversión en proyectos turísticos atractivos y mayor promoción del Destino Tarija.
Sin embargo, esto no es suficiente. Si se quiere entrar a competir con otros destinos turísticos, como el de Perú, Argentina o Brasil, para no ir muy lejos; se necesita una cosa más: una nueva narrativa de nuestra historia temprana y una nueva interpretación del período prehispánico de Tarija. Para ello, primero hay que deconstruir lo que sabemos y luego reconstruir un nuevo relato coherente, atractivo e innovador. Un relato que enamore al turista.
En Tarija, tenemos mitos y leyendas que han sido transmitidas oralmente de generación a generación. Una de ellas es la narrada por los actuales chapacos, descendientes de los pueblos originarios del valle central sobre los hombres gigantes de Rujero; otra leyenda es del Kandiré o “tierra sin mal” que los antiguos chiriguanos creían en una tierra paradisiaca que la situaban al occidente de la región del Chaco.
En conclusión: tenemos atractivos naturales que el Ing. José Paz nos lo ha demostrado en su libro, tenemos un Patrimonio Intangible de la Humanidad, tenemos el carnaval más alegre, tenemos los mejores vinos y singanis y tenemos una exquisita gastronomía regional. Pero sobre todo tenemos mitos y leyendas que, si son bien trabajadas y debidamente contadas, lograremos convertir a Tarija en un destino atractivo y podremos vivir del turismo. FIN.
Ramiro F. Rodríguez Ibáñez, columnista e investigador
Articulo para la revista NUEVA ECONOMÍA.